VIA DUCTO ELEVADO EN TIJUANA, LLEGA TARDE Y GENERA PREOCUPACIONES DE TRÁFICO ENTRE LOS RESIDENTES
Del lado mexicano de la frontera con Estados Unidos, se observan avances visibles en la construcción de una nueva vía elevada diseñada para crear una ruta más eficiente y descongestionar el tráfico vehicular en la ciudad de Tijuana.
A pesar de estos avances, ha surgido una creciente preocupación entre los residentes de Playas de Tijuana y las comunidades aledañas, ya que muchos se preguntan cómo afectará el proyecto la movilidad y la seguridad en sus barrios.
RESIDENTES TEMEN NUEVOS CUELLOS DE BOTELLA
Una de las preocupaciones más recurrentes es que, lejos de mejorar el tráfico, el viaducto podría crear nuevos cuellos de botella.
“El reto de este proyecto es que su punto final termina en el socavón”, dijo un residente del barrio La Isla, refiriéndose al socavón de 2023 que afectó significativamente los viajes a Playas. “Además, no hay ruta de regreso, por lo que los conductores serán desviados hacia el puente que va a Mirador, que solo tiene un carril. Esto crea un cuello de botella porque no se agregaron carriles adicionales”.
Desde el inicio del proyecto, el Colectivo Defendamos Playas, un grupo formado por residentes y asociaciones civiles, propuso que la estructura elevada se extendiera más para conectar con la autopista de cuota, con salidas hacia Playas y colonias cercanas, argumentando que esto evitaría la concentración del tráfico en zonas residenciales.
“Para nosotros, no importa si termina en Matadero o en la entrada a Playas; lo único que hará es desviar la zona de congestión, porque ahora los vehículos que se dirigen al norte y que antes no pasaban por Playas empezarán a llegar aquí”, explicó Gabriela Guinea, miembro del grupo.
Añadió que los residentes han tenido dificultades para sortear los atascos y cumplir con sus compromisos personales, ya que creen que sus tiempos de viaje se han visto afectados por la construcción.
“Llevamos casi dos años buscando rutas alternas. La Avenida Internacional es la principal entrada y salida para la mayoría de los residentes de Playas de Tijuana. Incluso ha afectado a quienes vienen de San Diego cuando la Avenida Internacional ha estado cerrada”, dijo.
También enfatizó que muchos vecinos habrían preferido que el dinero se invirtiera en transporte público, reparación de baches e infraestructura:
“Los estudios demuestran que cuantas más carreteras e infraestructura se construyen, más vehículos hay. Podría reducir ligeramente el tiempo de viaje para quienes van al puerto de entrada o al aeropuerto, pero esa ganancia se perderá nuevamente en los cuellos de botella que se producirán en Playas. Lo que necesitamos es transporte público, no más autos”
EL VIADUCTO NO LLEGARÁ A PLAYAS DE TIJUANA
El proyecto original contemplaba una carretera de 10.5 kilómetros que conectaría directamente el Bulevar Aeropuerto con la entrada a Playas de Tijuana, mediante tramos elevados y túneles. Se planearon dos túneles: uno en la colonia Soler y otro en La Isla. Este último se descartó debido a problemas técnicos tras los estudios realizados por la SEDENA.
El viaducto elevado que conectará el aeropuerto de Tijuana con Playas no llegará hasta la entrada de Playas, como se había planteado originalmente. La obra desembocará en el cañón del Matadero.
Cuando se anunció el proyecto, se presentó como una vialidad con elevaciones y túneles que iniciaría en el bulevar Aeropuerto y concluiría en la entrada a Playas de Tijuana, con una longitud total de 10.5 kilómetros.
En el video original se mostraba que el recorrido comenzaría en la demarcación de Playas, justo donde se ubica la gasolinera que hoy opera como Rendichicas. Sin embargo, las rampas de ascenso y descenso se están construyendo antes del Mirador y del fraccionamiento La Isla.
El plan contemplaba dos túneles: uno en el fraccionamiento Soler y otro en La Isla. Este último se descartó debido a condiciones geográficas que impedían su construcción.
Para sustituirlo, se propuso un paso elevado por el otro lado del fraccionamiento, que atravesaría la zona del Mirador. En marzo del año pasado, el general brigadier ingeniero en construcción de la Sedena, Raúl Manzano Vélez explicó a vecinos de ambas zonas que sería necesario utilizar parte del cerro del Mirador, aunque aseguró que se “arreglaría mucho mejor la zona”.
Los residentes del Mirador se inconformaron, argumentando que perderían parte de su parque, un área ya deteriorada.
Fuente: San Diego Red
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